Ha quedado más que demostrado que las empresas que no apuesten por el desarrollo tecnológico quedarán rezagadas en un mundo que avanzó, de golpe, un lustro.
En este sentido desde ASHO, empresa de codificación clínica y asesoría hospitalaria líder en nuestro país, se decidió apostar por el desarrollo de inteligencia artificial para los Software de Ayuda a la Codificación (SAC) como parte de la constante política de innovación.
El objetivo es conseguir que el propio software realice la fase de prelectura y subrayado de diagnósticos, lo que acelerará los plazos de ejecución del proceso de codificación. Para hacer realidad el proyecto, se invitieron 250.000 euros en este desarrollo, conscientes de la necesidad de optimizar todos los procesos.